Lo primero que tiene que captar el decorador es la idea y el pensamiento que tiene el cliente, qué pautas le da. Fundamentalmente, en decoración, hay dos factores importantes: uno es el buen gusto y el diseño. Y el otro es la practicidad.
Para disfrutar una casa, además de buen gusto, debe ser práctica para vivirla. Otros elementos que están en juego son la ambientación con colores, el juego de luces que te proporcionan determinados climas. En decoración, es importantísima la armonía que hay entre materiales y formas y la combinación de distintos estilos. Otra cosa fundamental es la elección de telas: cortinados, acolchados o entelados. El ambiente tiene que ser armónico con la totalidad de la casa y en conjunto con el lugar.
¿Cuándo empieza el trabajo de la decoradora en el proceso de construcción de una casa?
Hay que tener en cuenta que está el arquitecto. Se puede trabajar en conjunto con el profesional. Hay muchas cosas de decoración que se pueden hacer en lo que se llama “obra húmeda”, por ejemplo, la colocación de molduras, la disposición y altura de los techos, levantamiento de solados y tarimas.
¿Suele usarse el sistema de combinación arquitectura-decoración de hogar?
A veces, el problema se genera con los arquitectos que también son decoradores. Hay muchos casos de arquitectos que terminan decorando la casa, entonces es muy difícil entrar y trabajar con otro profesional al mismo tiempo. Entonces, a veces la decoradora entra cuando la casa está terminada, para poner los cortinados y los muebles. Pero la decoración en sí implica el juego de cielorasos, las luces para ambientar distintos climas y juegos en los pisos.
¿Por qué es recomendable contratar a un decorador para la decoración de casas?
Una decoradora conoce los distintos materiales del mercado y las distintas técnicas. Como decoradora, conociendo el medio y los materiales, se pueden llegar a lograr técnicas diferentes a las que uno ve, porque conoce le mercado.
También sabemos dónde conseguir los materiales más baratos y de mejor calidad. Aparte, armar una casa llevaría muchísimo tiempo. Lo peor es la terminación final, porque ya se está extenuado todo lo que se tuvo que elegir. Entonces, llega la hora de decorar y ya estás muy cansada, entre que buscás precios y todo perdés mucho más tiempo. Y un profesional te puede ahorrar tiempo y ayudar mucho.
El decorador trabaja con un staff de gente. Uno puede tener idea de lo que quiere pero no va a saber ubicar al herrero, al burlero, al carpintero, al pintor... Un decorador tiene su staff, todo su equipo, y los pone a trabajar en muy poco tiempo.
En la decoración de casas, lo más importante es:
1. Que refleje la personalidad del que la habita. 
2. Que esté acorde con el estilo y con el entorno de la casa.
3. Lograr un clima que provoque la sensación de bienestar.
4. Que sea funcional.
5. La caja, es decir, las paredes.
6. La iluminación.
La decoración tiende cada vez a ser más minimalista y despojada, también muy conectada con Oriente. Hoy en día la simplicidad de las formas y la sencillez son las claves de la elegancia, como decía Ries van der Rohe: “Menos es más”.
En cuanto a los materiales que se están utilizando, las fibras naturales, gasas, linos, algodones, rafias, sisal, y yute están a la orden del día. También, los materiales nobles como el acero, los mármoles y las maderas como el jacarandá.
El color arena brinda seguridad y es difícil que uno se equivoque en su utilización. Otros colores importantes son el azul marino, el celeste, el rojo y, por supuesto, el blanco (pero hay que tener cuidado: hay que suavizarlo).
La iluminación es clave; tiene que ser difusa y sutil, de forma que ambiente climas.





La envidia es sentir tristeza o pesar por el bien ajeno. De acuerdo a esta definición lo que no le agrada al envidioso no es tanto algún objeto en particular que un tercero pueda tener sino la felicidad en ese otro. Entendida de esta manera, es posible concluir que la envidia es la madre del resentimiento, un sentimiento que no busca que a uno le vaya mejor sino que al otro le vaya peor.









Para superar semejante trauma, es necesario entender que con el divorcio uno no sólo pierde al compañero, también pierde una familia y más aún, mueren las ilusiones que ambos se hicieron al iniciar sus vidas de casados juntos. Por ello, para superar este trance se requiere tener en cuenta los siguientes tres factores.