
Las perlas de Tahití tienen fama mundial por su enorme y embriagadora y
por su tamaño, que supera al de las perlas
japonesas. Son un símbolo de elegancia,
reconocida en el mundo entero.

Se forman mediante la inserción dentro de
la ostra (pinctada margaritifera) de un
cuerpo extraño ( un grano de arena, un
trozo de coral, un trozo de la concha de
las ostras del Mississippi ) que, con el
tiempo, las células epiteliales del manto
de la ostra van cubriendo de una
substancia, conocida como nácar, para
aislarlo.
Los tamaños de las perlas de Tahití
normalmente oscilan entre los 8 mm y los
12 mm de diámetro, pero las más
excepcionales pueden llegar a medir
hasta 20 mm.
Entre las perlas negras, se busca la mayor
esfericidad posible pero sin menospreciar
otras formas en las que se puede
presentar: gota, ovalada, barroca, anillada
y aplanada.
Aunque habitualmente se las conoce
como perlas negras, respecto de su color
pueden presentar una enorme gama que
puede variar desde el negro profundo
hasta el color marfil, pasando por el color
berenjena, verde, gris, grafito, dorado y
azulado.
A la hora de elegir una perla hay que
atender pues a su esfericidad, a la
profundidad del brillo y a su color. Todos
estos factores son importantes para
determinar su precio.
No obstante, los cinco criterios
principales para evaluar el valor de una
perla son: diámetro, color, brillo,
uniformidad en la superficie y forma.
Las perlas se clasifican de A + a D de
acuerdo con los resultados obtenidos con
respecto a estos criterios, siendo las de
clase A+ las más codiciadas y caras y las
de clase D las más económicas. Sin
embargo, aunque existe una clasificación
y definición formal de la perla negra de
Tahití (Resolución N º 98-62 de 11 de
junio de 1998), no existe ningún
organismo oficial para regular el mercado
de perlas y aunque ha habido algunos
intentos de crear algún organismo
regulador (La Maison de las perles) no ha
tenido éxito alguno.

Respecto de la adquisición de estas joyas, las puedes adquirir de manera segura en cualquiera de las islas de la Polinesia,
comentar que es difícil que traten de
engañarte así que puedes adquirirlas alli
con total tranquilidad.
En Bora Bora y en cualquier otra isla que
visites tendrás ocasión de adquirirlas. Muchos aconsejan comparlas en
en Tahití o Moorea ya que en Bora Bora
todo es más caro que en el resto de las
islas.
Estas perlas suelen ser caras. Como
ejemplo decirles que una perla
negra del tipo C+ cuesta aproximadamente 300 euros. Y en Bora
Bora, en una joyería del centro comercial
Pahia, en Vaitape, se ha visto
collar de perlas que cuestan hasta 24.000 euros.
Afortunadamente, hoy día han bajado
bastante de precio e incluso se pueden
adquirir por internet perlas de clase C por
menos de 100 euros.
Las puedes encontrar sueltas, en broche,
collar, colgante, anillo, pendientes, etc…
La perla negra de la Polinesia, sin duda alguna un hermoso regalo de la madre naturaleza.